Llegaste a mi vida para hacerla más bonita

El 31 de Octubre del 2017 llegaste a este mundo de locos. Desde ese momento creo que ya supiste que habías venido a luchar, y que nada sería fácil. Y de la misma manera, creo que también sabías que yo, lucharía contigo, y por ti. Y porque imagino que ya estaba escrito a pesar de que no entraba en mis planes de vida, el 9 de Febrero del 2018 fui a por ti. Desde ese día, mi mundo ha cambiado, pero volvería a ir a por ti cada 9 de Febrero, sin duda alguna.
Cuando llegaste, tenía preparadas cientos de cosas. Una camita, unos juguetes, cacharros varios para comer y beber... Hasta una bolsa de agua caliente que nos recomendaron por si añorabas el calor de tu mami perruna y tus hermanitos (y que nunca usaste porque molaba más el calorcito de mis achuchones). También habían preparadas unas normas. "No subirá a los sofás ni a las camas" pero fueron las que antes conseguiste que quedaran en el olvido ya que no podía resistirme a tus ojitos y acababas refugiado en mi regazo.
Desde que llegaste a casa, no se duerme ni un domingo ni un festivo, más allá de las 7 de la mañana (bueno, eso yo, porque tú tras el primer paseo del día, tú te echas unas siestas impresionantes.)
Desde que llegaste a casa, he tenido que cambiar muchas prioridades en mi vida para anteponer las tuyas, porque encima me has salido un poco "delicadito" y tengo que estar muy pendiente de ti en cuanto a visitas al veterinario, cambios de alimentación, tratamientos varios, etcétera.
Pero compensa... Me compensas... Porque sólo mirándome, me olvido de los gastos, de las horas de "no sueño", de las gotas de agua o las ráfagas de viento que casi me levantan del suelo porque tú decides que pisas charcos y hueles árboles una hora en lugar de 10 minutos. De las veces que he tenido que decir: ¡No puedo porque tengo que sacar a Nilo!
Me olvido de mis dolores, de los del cuerpo y de los del alma.
Gracias a ti, camino más de 3 horas al día, veo amanecer, no me pierdo un anochecer y descubro nuevos lugares del pueblo por los que antes ni siquiera había pasado.
Hace hoy 4 años, te colaste en mi vida para cambiarme muchas cosas. Y si hoy volviera a ser el 9 de Febrero del 2018, me levantaría como hice aquel día para ir a por ti con esa ilusión de traerte a casa y compartir cada segundo de mi vida, y cada latido de mi corazón, contigo.
No podría ser de otra manera, lo sé.

